Después de los 30 años, tu edad en años es prácticamente igual al tiempo en días que tarda tu piel en renovarse por completo. Entender esta cinética celular explica por qué los resultados rápidos suelen ser agresiones y no cuidado real.
¿La palabra "ácido" siempre significa peligro o despellejar la piel?
Durante años se asoció el término "ácido" con agresión y ardor cutáneo, pero en química cosmética el nombre de una molécula no define su efecto: el pH y la formulación marcan la diferencia biológica.
Durante años, la palabra “ácido” se asoció de forma casi automática al peligro, al ardor o a la idea de que para renovar la piel había que agredirla primero.
Si no picaba o no despellejaba, parecía que no estaba haciendo nada.
Pero en dermatoquímica aplicada a cosméticos, el nombre de una molécula no determina por sí solo su comportamiento sino que todo depende de la fórmula completa, su pH y su función biológica en conjunto sobre la piel.
Resulta que muchos de los ingredientes más amables y respetuosos con la barrera de la piel llevan la palabra “ácido” en su estructura y nombre según la nomenclatura INCI sin ser corrosivos. El ácido hialurónico y el ácido poliglutámico, por ejemplo, no exfolian ni pelan la piel porque son cadenas biocompatibles diseñadas para actuar como una esponjita que fija y retiene el agua en la piel.
Incluso moléculas como el ácido fítico pueden cumplir un papel de renovación y quelación de impurezas a un pH equilibrado, sin necesidad de recurrir a niveles extremos de acidez que inflamen o sensibilicen el rostro.
En PURE CHEMISTRY® no formulamos para someter la piel a pruebas de resistencia innecesarias y creemos que es importante perderle el miedo a los nombres químicos de los ingredientes y darle la oportunidad al producto completo de mostrar sus beneficios para mantener bonita la piel.

