El cambio hormonal durante la perimenopausia puede transformar el vello fino en pelos más gruesos en la barbilla y la mandíbula. Retirarlos con métodos agresivos suele causar quemaduras, inflamación o manchas oscuras permanentes.
¿La palabra "ácido" siempre significa peligro o despellejar la piel?
Durante años se asoció el término "ácido" con agresión y ardor cutáneo, pero en química cosmética el nombre de una molécula no define su efecto: el pH y la formulación marcan la diferencia biológica.
Durante años, la palabra “ácido” se asoció de forma casi automática al peligro, al ardor o a la idea de que para renovar la piel había que agredirla primero.
Si no picaba o no despellejaba, parecía que no estaba haciendo nada.
Pero en dermatoquímica aplicada a cosméticos, el nombre de una molécula no determina por sí solo su comportamiento sino que todo depende de la fórmula completa, su pH y su función biológica en conjunto sobre la piel.
Resulta que muchos de los ingredientes más amables y respetuosos con la barrera de la piel llevan la palabra “ácido” en su estructura y nombre según la nomenclatura INCI sin ser corrosivos. El ácido hialurónico y el ácido poliglutámico, por ejemplo, no exfolian ni pelan la piel porque son cadenas biocompatibles diseñadas para actuar como una esponjita que fija y retiene el agua en la piel.
Incluso moléculas como el ácido fítico pueden cumplir un papel de renovación y quelación de impurezas a un pH equilibrado, sin necesidad de recurrir a niveles extremos de acidez que inflamen o sensibilicen el rostro.
En PURE CHEMISTRY® no formulamos para someter la piel a pruebas de resistencia innecesarias y creemos que es importante perderle el miedo a los nombres químicos de los ingredientes y darle la oportunidad al producto completo de mostrar sus beneficios para mantener bonita la piel.

