La moda del "oil free" hace que con los años debas buscar lípidos estables. Conocemos la investigación de aceites puros afines con la barrera de la piel.
¿Por qué disolver el maquillaje o el protector solar no es lo mismo que limpiar la piel?
Explicamos la diferencia química entre disolver capas resistentes al agua y limpiar los residuos para proteger la barrera de la piel.
En el cuidado diario de la piel del rostro y de la piel del cabello, existe la creencia de que aplicar un aceite o una cera líquida para remover el maquillaje o el protector solar es suficiente para dejar la superficie limpia.
Desde la química cosmética, es indispensable diferenciar dos procesos físicos y químicos muy distintos: disolver y limpiar.
Disolver (Solubilizar la capa lipídica): Los maquillajes de larga duración, los pigmentos y los filtros de los protectores solares están formulados para ser resistentes al agua y al sudor. Por eso, para soltarlos de la superficie, se requiere un ingrediente afín que rompa esa capa de grasa (como las ceras líquidas o aceites biocompatibles).
Al aplicar este tipo de fórmula, la suciedad, el maquillaje y los filtros solares se disuelven y quedan suspendidos en el aceite, pero siguen estando sobre la superficie de la piel. Disolver afloja lo que está pegado, pero no lo remueve por completo.
Limpiar (Enjuagar y retirar los residuos) : Limpiar implica retirar la mezcla de suciedad, pigmentos y grasa disuelta para que la barrera de la piel quede verdaderamente libre de residuos de contaminación y oxidación.
Para lograr una higiene completa, esa mezcla disuelta debe retirarse mediante agua y un sistema de limpieza respetuoso que arrastre las partículas suspendidas sin barrer la hidratación natural.
La estrategia adecuada para la noche
Para garantizar que la barrera de la piel quede limpia sin sufrir tirantez:
Primero: Disuelve el maquillaje y los filtros de día con un bálsamo o cera líquida biocompatible (como nuestra Cera Líquida de Jojoba).
Segundo: Limpia y enjuaga con un limpiador acuactivo de pH compatible que remueva esa emulsión disuelta junto con el agua.
Entender la diferencia entre disolver y limpiar es el secreto para evitar que los residuos acumulados de pigmentos y sebo oxidado decoloren la piel o taponen la superficie.

