La moda del "oil free" hace que con los años debas buscar lípidos estables. Conocemos la investigación de aceites puros afines con la barrera de la piel.
¿Piel seca, grasa o mixta? Por qué la clasificación tradicional se queda corta (Los 16 tipos de piel)
Clasificar la piel en solo tres o cuatro categorías es una simplificación comercial. Conoce los 4 parámetros dermatoquímicos que determinan los 16 tipos de piel reales.
Durante décadas, la industria cosmética nos ha acostumbrado a encasillar la piel en tres o cuatro categorías básicas: grasa, seca, mixta o sensible.
Sin embargo, desde la perspectiva de la DermatoQuímica y la dermatología moderna, esta clasificación se queda corta y muchas veces lleva a elegir productos equivocados que alteran la barrera de la piel.
La piel es un órgano complejo que no se puede evaluar bajo un solo criterio.
Los 4 parámetros de evaluación de la piel
Para entender su estado real, se analizan cuatro parámetros biológicos independientes:
Hidratación y Sebo (Grasa vs. Seca): Mide la capacidad de la piel para producir lípidos naturales y retener agua en la capa córnea.
Sensibilidad y Barrera (Sensible vs. Resistente): Evalúa la reactividad del tejido ante agentes externos, cambios de clima o ingredientes de las fórmulas.
Pigmentación (Pigmentada vs. No Pigmentada): Mide la tendencia de los melanocitos a reaccionar ante la radiación UV o la inflamación, generando manchas o tono imparejo.
Elasticidad y Firmeza (Firme vs. Tendencia a Arrugas): Analiza la densidad del colágeno, la elastina y el estilo de vida frente al fotoenvejecimiento.
De la teoría a la realidad: Los 16 tipos de piel
Al cruzar estos cuatro factores (por ejemplo: Grasa + Sensible + Pigmentada + Tendencia a Arrugas), la ciencia reconoce 16 combinaciones únicas de piel.
Por esta razón, un producto comercial genérico difícilmente responderá a las necesidades específicas de la piel del rostro o de la piel del cabello.
¿Cómo adaptar tu cuidado diario?
En PURE CHEMISTRY® formulamos bajo el principio de compatibilidad fisiológica con la piel. La clave no está en buscar productos agresivos, sino en:
Proteger de día: Garantizar una barrera estable contra la radiación UV e infrarroja.
Escuchar la necesidad puntual de noche: Cuidar el parámetro que requiere atención en ese momento (deshidratación, sensibilidad o tono imparejo) usando ingredientes puros y certificados.
Simplificar tu rutina con productos de alta pureza le permite a la piel autorregularse sin la interferencia de mezclas innecesarias.

