Las cabinas de escaneo facial que ves en tiendas o consultorios y los equipos de medición biofísica que ponemos directamente sobre la piel miden cosas totalmente diferentes.
Radiofrecuencia Facial: Cómo Cuidar la Piel Después del Tratamiento
Si te haces tratamientos de radiofrecuencia esto te interesa. Imagínate lo que pasa cuando dejas un sartén caliente sobre la estufa… aunque apagues el fuego, el metal sigue reteniendo esa energía térmica acumulada y necesita un medio adecuado para liberar el calor poco a poco.
Si te haces tratamientos de radiofrecuencia esto te interesa.
Imagínate lo que pasa cuando dejas un sartén caliente sobre la estufa… aunque apagues el fuego, el metal sigue reteniendo esa energía térmica acumulada y necesita un medio adecuado para liberar el calor poco a poco.
Algo muy similar pasa en tu piel cuando usas radiofrecuencia (ya sea en un centro estético o con un dispositivo en casa). La radiofrecuencia genera un calor profundo para estimular el colágeno, pero al terminar, la piel queda caliente, deshidratada por la evaporación rápida de agua y con la temperatura en sus capas internas más elevada de lo normal. Aplicar inmediatamente una crema pesada o un aceite sería el equivalente a tapar ese sartén caliente con una cobija, atrapando el calor adentro y aumentando la irritación.
Por eso te recomendamos en estos casos aplicar un hidratante de base acuosa y ligera como SUPERSERUM™ HIDRATANTE ULTRAHIALURÓNICO. Gracias a su fórmula (con ácido hialurónico, 4.5 millones de células vegetales “estalladas” y sacáridos humectantes) que actúa disipando el exceso de temperatura de forma suave y progresiva, sin el peligro de generar un choque térmico brusco como el que produciría aplicarse hielo.
Al mismo tiempo, le devuelve de inmediato el agua que perdió durante el procedimiento ayudando a que se active el mecanismo propio de la piel para calmar la rojez y la barrera de la piel sin taparte los poros ni atajar el calor.
Aplica unas gotas directamente sobre la piel tratada y déjala reposar.

