El alisado no solo aplana la fibra modificando sus enlaces internos: también destruye de forma irreversible la película lipídica natural del cabello (el ácido 18-MEA), volviéndolo poroso y vulnerable a la humedad del ambiente.
¿Cosméticos distintos para hombre y mujer? La piel bajo el microscopio no tiene género
Envases oscuros y fragancias a madera frente a frascos delicados: el mercado segmenta por género, pero la biología celular de la piel masculina y femenina responde a las mismas leyes fisiológicas.
Siempre nos han hecho creer que los cosméticos para hombre y mujer son diferentes.
Envases oscuros con olor a madera fuerte para él, y cremas perfumadas en envases delicados para ella. Pero si miramos cómo funciona la piel de verdad, esa división es puro truco publicitario.
Aunque la piel del hombre suele ser un poco más gruesa y producir algo más de grasa por naturaleza, las células de los dos necesitan exactamente lo mismo para estar sanas y es agua, una barrera limpia y cero irritación.
Bajo el microscopio, la piel no entiende de géneros.
La piel de la cara de un hombre sufre por el sol, por la contaminación, por los residuos del agua de la llave y el maltrato diario de la afeitada.
La piel de la cara de una mujer sufre por resequedad, por manchas y por pérdida de firmeza.
Lo que de verdad repara y protege funciona igual de bien en los dos, porque la biología básica es una sola.
Por eso, en la misma casa los dos pueden usar exactamente las mismas fórmulas sin complicarse la vida y lo único que cambia es la cantidad.
Mientras una piel que tiende a secarse necesita dos o tres gotas de producto para mejorar, una piel con más grasa tiene con solo una gota aplicada según el caso.
Cuidarse bien requiere conocer el estado de la piel y aplicar los productos para ese momento en la cantidad adecuada sin necesidad de elegir cosméticos para hombre de manera separada.

