Después de los 30 años, tu edad en años es prácticamente igual al tiempo en días que tarda tu piel en renovarse por completo. Entender esta cinética celular explica por qué los resultados rápidos suelen ser agresiones y no cuidado real.
¿Cómo cuidar las manchas antes de que se activen? Más allá de bloquear la transferencia
En lugar de depender exclusivamente de frenar el pigmento ya formado o recurrir a exfoliaciones agresivas, actuar sobre la maduración de la tirosinasa y atrapar cationes oxidantes ofrece una vía fisiológica respetuosa con la piel.
En el cuidado de las manchas se suele hablar de "bloquear la transferencia" del pigmento y esto es una idea muy buena porque como la célula ya fabricó la mancha se intenta atajar el paquete de pigmento antes de que suba a la superficie.
Pero hay otra manera de ayudar a las manchas sin depender solo de bloquear la transferencia.
Para que la enzima que produce el pigmento de la piel (la tirosinasa) pueda activarse, necesita pasar por un proceso de maduración llamado glicosilación, donde se le unen azúcares específicos para poder "encenderse". Si esa maduración no ocurre, la enzima se queda inactiva y simplemente no fabrica la mancha.
Pues hay un ingrediente que usamos de origen no animal, que justo actúa en ese paso. La N-acetil glucosamina (NAG) interfiere en esa glicosilación antes de que el pigmento siquiera empiece a existir, sin necesidad de agredir la piel ni alterar su pH con ácidos exfoliantes agresivos.
Y como en PURE CHEMISTRY® no dejamos que una sola molécula trabaje sola en nuestro SUPERSERUM™ Hidratante & Quelante, este mecanismo de la NAG se integra en una fórmula completa libre de grasa para ayudar por otros mecanismos a aclarar la piel…sin ser un despigmentante.
Los agentes quelantes de arroz y maíz (ácido fítico y gluconato de sodio) atrapan cationes y metales del agua de la llave que aceleran la oxidación celular, aportando una renovación suave que retira el aspecto percudido.
Los humectantes de ácido poliglutámico y gliceril glucósido retienen agua en las capas internas de la piel haciéndola ver “gordita” o “hinchadita” (en el buen sentido) mientras se mejora el tono.
Es una alternativa fisiológica muy buena para las pieles que no necesitan más grasa y buscan mejorar el tono y alisar un poco la piel sin despellejarse exageradamente.

