Después de los 30 años, tu edad en años es prácticamente igual al tiempo en días que tarda tu piel en renovarse por completo. Entender esta cinética celular explica por qué los resultados rápidos suelen ser agresiones y no cuidado real.
¿Marcas oscuras o ásperas en la nariz por usar gafas a diario?
No se trata de suciedad ni de una mancha solar convencional: la presión y fricción continua de las monturas sobre la nariz activan un mecanismo de defensa celular llamado hiperqueratosis por presión.
Si usas gafas todos los días, de seguro habrás notado esa marca oscura o áspera que se forma en los lados de la nariz.
No se trata de suciedad ni es una mancha común, sino de un fenómeno llamado hiperqueratosis por presión.
Como el peso de la montura de las gafas se concentra en dos puntos muy pequeños sobre la nariz, la física nos dice que a menor área, mayor es la presión. Esa fuerza constante aplasta los vasitos sanguíneos de la zona y genera un roce continuo cada vez que te mueves o hablas.
Para protegerse de ese maltrato mecánico y evitar que se haga una herida, la piel responde como lo haría con un callo y es produciendo capas extras de queratina compacta para formar un escudo duro. Por eso esa parte de la nariz se siente más gruesa, reseca y a veces cambia de color. El error común es rasparla o usar exfoliantes fuertes para quitarla, porque la piel siente esa agresión química y se defiende endureciéndose todavía más.
La forma adecuada de cuidarla consiste en pedirle a tu óptica que ajuste la montura (o ponerle almohadillas de silicona si es de las gafas que son de pasta completa) para repartir mejor el peso y de día mientras usas las gafas, minimizas la posibilidad de que se vuelva una mancha.
Pero la solución práctica se hace de noche, cuando ya te quitas las gafas y la piel queda libre de presión.
Antes de dormir, basta con aplicar una sola gota de Cera Líquida de Jojoba en los lados de la nariz, justo donde te quedan las marcas de presión de las gafas. Al ser un éster muy parecido a los aceites naturales de tu cuerpo, ablanda esa piel compacta endurecida y ayuda a que la barrera de la piel descanse de la agresión mientras se recupera durante el sueño, sin rozaduras ni fricciones.

